A continuación, les contamos la vida de los principales músicos relacionados con el tango de la Ciudad de Buenos Aires:
CARLOS GARDEL
Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1890 y aún se discute su lugar de nacimiento que está entre Uruguay, Argentina o Francia.
Su infancia transcurrió en los alrededores del Mercado de Abasto, su barrio de adopción, a partir de ese momento se formó "El Morocho del Abasto", sobrenombre por el que sería conocido después.

Su vocación era el canto y, animado por el payador José Betinotti, quien lo bautizara "El Zorzal Criollo", comenzó a cantar en ruedas de comités (centros políticos) y fondas del Abasto. Unos años más tarde formó el dúo Gardel-Razzano junto a José Razzano, cantor del café El Pelado del barrio de Balvanera, lo que marcaría para siempre su vida artística.
Tiempo más tarde Gardel es convocado por la Casa Tagini para grabar sus primeros discos para marca Columbia Record aunque, en ese entonces, su repertorio no contenía tangos, sino canciones folklóricas.
El 8 de enero de 1914 el dúo debutó en el Teatro Nacional de Buenos Aires y a partir de entonces comienzan a cantar en todos los teatros argentinos y algunos uruguayos y brasileños. En Rafaela (Argentina) los dos cantantes ofrecieron su último show juntos, ya que a partir de 1925 Carlos Gardel se convirtió en solista, con un primer concierto en el Teatro Goya de Barcelona.
Entre septiembre y noviembre de 1932 filmó para la Paramount francesa "Esperame" y junto a Imperio Argentina "La casa es seria" y "Melodía de arrabal". Para estas películas comenzó a trabajar Alfredo Le Pera y con él nacieron sus primeros tangos juntos: "Melodía de arrabal", "Silencio" y "Me da pena confesarlo".
Tras una vida exitosa, con participaciones en la radio y en teatros de todo el mundo, el cantante murió en 1935 en un trágico accidente aéreo en Medellín cuando se disponía a finalizar una gira por Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curaçao, Colombia, Panamá, Cuba y México.
ALBERTO CASTILLO
Alberto Salvador De Lucca –tal su verdadero nombre- nació el 7 de diciembre de 1914 en el porteño barrio de Floresta, en la zona oeste de la ciudad de Buenos Aires. Era el quinto vástago del matrimonio de inmigrantes italianos Salvador De Lucca y Lucía Di Paola.
Ya de pequeño demostró una afición natural por la música; tomó lecciones de violín y cantaba en cualquier lugar en que se diera la oportunidad. Cierta noche, a sus 15 años, se encontraba cantando para su grupo de amigos cuando pasó el guitarrista Armando Neira y le propuso incluirlo en su conjunto.

Fue ése el debut profesional de Alberto De Lucca, bajo el seudónimo de Alberto Dual, que alternó con el de Carlos Duval. Cantó luego con las orquestas de Julio De Caro (1934), Augusto Pedro Berto (1935) y Mariano Rodas (1937).
En 1938 abandonó la orquesta y se dedicó por completo a su carrera de medicina. Pero el tango le seguía tirando y un año antes de recibirse integró la orquesta típica "Los Indios", que dirigía el dentista-pianista Ricardo Tanturi.
El 8 de enero de 1941, apareció el primer disco de Tanturi con su vocalista Alberto Castillo -acababa de adoptar su seudónimo definitivo, propuesto por el hombre de radio Pablo Osvaldo Valle-, el vals "Recuerdo", de Alfredo Pelaia, que fue todo un éxito de venta. Un año más tarde, se recibió de ginecólogo e instaló su consultorio en la casa paterna.
La cinematografía lo convirtió en un actor sumamente natural, que debutó en 1946 con "Adiós pampa mía", para continuar con "El tango vuelve a París" (1948, acompañado por Aníbal Troilo), "Un tropezón cualquiera da en la vida" (1948, con Virginia Luque), "Alma de bohemio" (1948), "La barra de la esquina" (1950), "Buenos Aires, mi tierra querida" (1951), "Por cuatro días locos" (1953), "Ritmo, amor y picardía", "Música, alegría y amor", "Luces de candilejas" (1955, 1956 y 1958 respectivamente, las tres junto a la extraordinaria rumbera Amelita Vargas) y "Nubes de humo" (1959).
ASTOR PIAZZOLA
Piazzolla (1921) no es sólo el músico de tango más célebre en el mundo, sino también un compositor cultivado por notables concertistas internacionales, conjuntos de cámara y orquestas sinfónicas.
Es posible que haya llevado al tango hasta sus límites, tan lejos que muchos tanguistas no tuvieron capacidad de acompañarlo ni de entenderlo. A los que sí lo siguieron, y a los que vinieron después, les legó el difícil problema de sustraerse, aunque sea en parte, de su influencia y de encontrar un nuevo rumbo después de su obra. El "postpiazzollismo" es hasta ahora una colección de intentos, importantes algunos pero insuficientes.
Su inserción en el medio tanguero de Buenos Aires comenzó en 1938, precisamente la época en que el tango despertaba aceleradamente de su relativo letargo, iniciado alrededor de 1930. La relación de Piazzolla con ese medio fue complicada, mezcla de amor y desprecio, de admiración y resquemor. Pero su lucha contra la mediocridad y el conservadurismo fue librada desde el interior del tango, con profundas raíces en él, tocando con orquestas ajenas o propias en palcos de café o en oscuros clubes suburbanos.
En 1932 compuso su primer tango, "La catinga", nunca difundido, e intervino como actor infantil en "El día que me quieras", film cuya estrella era Carlos Gardel. A lo largo de su trayectoria creó la música para cerca de 40 películas y concibió numerosas piezas breves, tangos o demás géneros.
MARIANO MORES

Mariano Mores nació en el barrio de San Telmo el 18 de febrero de 1918. Fue un inspirado compositor de clásicos del tango por su calidad y por el éxito comercial de sus obras.
Entre las más famosas se encuentran "Cuartito azul", "Uno", "Por qué la quise tanto", "Una lágrima tuya", "Cafetín de Buenos Aires", "Adiós Pampa mía", "Sin palabras", "El firulete", "Cada vez que me recuerdes", "Cristal", "Tu piel de jazmín", "Gricel" y "En esta tarde gris".
TITA MERELLO
Tita no necesitó crear un personaje. En sus más de setenta años de trayectoria artística, simplemente recurrió a expresar, los matices de su propia vida, entregando al público lo peculiar de su personalidad.
No tuvo maestros. La calle y la tristeza forjaron en ella la prepotencia que la caracterizó toda su vida, fiel reflejo de los papeles que le tocó interpretar en el teatro y en el cine.
No nació para cantar. A medida que su repertorio se fue ampliando, a partir del tango, se evidenció su desafinación. Tenía ángel y era aceptada por su público, eso así, lo que la catapultó al éxito con creaciones inolvidables y de gran magnitud.
Apareció en la primera película sonora argentina reconocida como tal, "Tango", del año 1933, y posteriormente lo hizo en "Segunda damita joven", entre otros films.
CARLOS GARDEL
Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1890 y aún se discute su lugar de nacimiento que está entre Uruguay, Argentina o Francia.
Su infancia transcurrió en los alrededores del Mercado de Abasto, su barrio de adopción, a partir de ese momento se formó "El Morocho del Abasto", sobrenombre por el que sería conocido después.

Su vocación era el canto y, animado por el payador José Betinotti, quien lo bautizara "El Zorzal Criollo", comenzó a cantar en ruedas de comités (centros políticos) y fondas del Abasto. Unos años más tarde formó el dúo Gardel-Razzano junto a José Razzano, cantor del café El Pelado del barrio de Balvanera, lo que marcaría para siempre su vida artística.
Tiempo más tarde Gardel es convocado por la Casa Tagini para grabar sus primeros discos para marca Columbia Record aunque, en ese entonces, su repertorio no contenía tangos, sino canciones folklóricas.
El 8 de enero de 1914 el dúo debutó en el Teatro Nacional de Buenos Aires y a partir de entonces comienzan a cantar en todos los teatros argentinos y algunos uruguayos y brasileños. En Rafaela (Argentina) los dos cantantes ofrecieron su último show juntos, ya que a partir de 1925 Carlos Gardel se convirtió en solista, con un primer concierto en el Teatro Goya de Barcelona.
Entre septiembre y noviembre de 1932 filmó para la Paramount francesa "Esperame" y junto a Imperio Argentina "La casa es seria" y "Melodía de arrabal". Para estas películas comenzó a trabajar Alfredo Le Pera y con él nacieron sus primeros tangos juntos: "Melodía de arrabal", "Silencio" y "Me da pena confesarlo".
Tras una vida exitosa, con participaciones en la radio y en teatros de todo el mundo, el cantante murió en 1935 en un trágico accidente aéreo en Medellín cuando se disponía a finalizar una gira por Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curaçao, Colombia, Panamá, Cuba y México.
ALBERTO CASTILLO
Alberto Salvador De Lucca –tal su verdadero nombre- nació el 7 de diciembre de 1914 en el porteño barrio de Floresta, en la zona oeste de la ciudad de Buenos Aires. Era el quinto vástago del matrimonio de inmigrantes italianos Salvador De Lucca y Lucía Di Paola.
Ya de pequeño demostró una afición natural por la música; tomó lecciones de violín y cantaba en cualquier lugar en que se diera la oportunidad. Cierta noche, a sus 15 años, se encontraba cantando para su grupo de amigos cuando pasó el guitarrista Armando Neira y le propuso incluirlo en su conjunto.

Fue ése el debut profesional de Alberto De Lucca, bajo el seudónimo de Alberto Dual, que alternó con el de Carlos Duval. Cantó luego con las orquestas de Julio De Caro (1934), Augusto Pedro Berto (1935) y Mariano Rodas (1937).
En 1938 abandonó la orquesta y se dedicó por completo a su carrera de medicina. Pero el tango le seguía tirando y un año antes de recibirse integró la orquesta típica "Los Indios", que dirigía el dentista-pianista Ricardo Tanturi.
El 8 de enero de 1941, apareció el primer disco de Tanturi con su vocalista Alberto Castillo -acababa de adoptar su seudónimo definitivo, propuesto por el hombre de radio Pablo Osvaldo Valle-, el vals "Recuerdo", de Alfredo Pelaia, que fue todo un éxito de venta. Un año más tarde, se recibió de ginecólogo e instaló su consultorio en la casa paterna.
La cinematografía lo convirtió en un actor sumamente natural, que debutó en 1946 con "Adiós pampa mía", para continuar con "El tango vuelve a París" (1948, acompañado por Aníbal Troilo), "Un tropezón cualquiera da en la vida" (1948, con Virginia Luque), "Alma de bohemio" (1948), "La barra de la esquina" (1950), "Buenos Aires, mi tierra querida" (1951), "Por cuatro días locos" (1953), "Ritmo, amor y picardía", "Música, alegría y amor", "Luces de candilejas" (1955, 1956 y 1958 respectivamente, las tres junto a la extraordinaria rumbera Amelita Vargas) y "Nubes de humo" (1959).
ASTOR PIAZZOLA
Piazzolla (1921) no es sólo el músico de tango más célebre en el mundo, sino también un compositor cultivado por notables concertistas internacionales, conjuntos de cámara y orquestas sinfónicas.
Es posible que haya llevado al tango hasta sus límites, tan lejos que muchos tanguistas no tuvieron capacidad de acompañarlo ni de entenderlo. A los que sí lo siguieron, y a los que vinieron después, les legó el difícil problema de sustraerse, aunque sea en parte, de su influencia y de encontrar un nuevo rumbo después de su obra. El "postpiazzollismo" es hasta ahora una colección de intentos, importantes algunos pero insuficientes.Su inserción en el medio tanguero de Buenos Aires comenzó en 1938, precisamente la época en que el tango despertaba aceleradamente de su relativo letargo, iniciado alrededor de 1930. La relación de Piazzolla con ese medio fue complicada, mezcla de amor y desprecio, de admiración y resquemor. Pero su lucha contra la mediocridad y el conservadurismo fue librada desde el interior del tango, con profundas raíces en él, tocando con orquestas ajenas o propias en palcos de café o en oscuros clubes suburbanos.
En 1932 compuso su primer tango, "La catinga", nunca difundido, e intervino como actor infantil en "El día que me quieras", film cuya estrella era Carlos Gardel. A lo largo de su trayectoria creó la música para cerca de 40 películas y concibió numerosas piezas breves, tangos o demás géneros.
MARIANO MORES

Mariano Mores nació en el barrio de San Telmo el 18 de febrero de 1918. Fue un inspirado compositor de clásicos del tango por su calidad y por el éxito comercial de sus obras.
Entre las más famosas se encuentran "Cuartito azul", "Uno", "Por qué la quise tanto", "Una lágrima tuya", "Cafetín de Buenos Aires", "Adiós Pampa mía", "Sin palabras", "El firulete", "Cada vez que me recuerdes", "Cristal", "Tu piel de jazmín", "Gricel" y "En esta tarde gris".
TITA MERELLO
Tita no necesitó crear un personaje. En sus más de setenta años de trayectoria artística, simplemente recurrió a expresar, los matices de su propia vida, entregando al público lo peculiar de su personalidad.
No tuvo maestros. La calle y la tristeza forjaron en ella la prepotencia que la caracterizó toda su vida, fiel reflejo de los papeles que le tocó interpretar en el teatro y en el cine.
No nació para cantar. A medida que su repertorio se fue ampliando, a partir del tango, se evidenció su desafinación. Tenía ángel y era aceptada por su público, eso así, lo que la catapultó al éxito con creaciones inolvidables y de gran magnitud.
Apareció en la primera película sonora argentina reconocida como tal, "Tango", del año 1933, y posteriormente lo hizo en "Segunda damita joven", entre otros films.
